La República Dominicana está en una situación favorable para captar inversiones mediante el fenómeno del nearshoring y posicionarse como uno de los principales receptores de capital en el sector de zonas francas del continente americano, según declaró Matthew Stephenson, director ejecutivo de la Organización Mundial de Zonas Francas (WFZO).
Impacto económico del modelo
En el marco del Americas Investment Forum, organizado por el World Investment Conference y ProDominicana, Stephenson resaltó que la nación cuenta con más de 98 parques de zonas francas, los cuales generan más de 200,000 puestos de trabajo directos y contribuyen con más del 90 % de la producción manufacturera nacional.
El directivo añadió que estas zonas son responsables de más del 60 % de las exportaciones del país, con sectores clave como dispositivos médicos, electrónica, agroindustria y servicios globales exportables liderando el crecimiento.
Contexto regional y mundial
Stephenson explicó que América Latina posee más de 700 zonas francas que crean más de un millón de empleos, mencionando casos exitosos como Costa Rica, que aumentó sus exportaciones manufactureras mediante este esquema, y la Zona Libre de Colón en Panamá, considerada la más grande del hemisferio occidental.
A nivel global, enfatizó que las zonas francas generan aproximadamente 80 millones de empleos directos, concentran cerca del 30 % del comercio internacional y atraen cientos de miles de millones de dólares en inversión extranjera directa anualmente.
Retos y perspectivas futuras
Entre los desafíos principales para el sector, el ejecutivo identificó la localización de parques industriales en áreas con poca conectividad, la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial, el acceso a financiamiento, la disponibilidad de talento humano, la sostenibilidad y el actual escenario geopolítico.
Finalmente, Stephenson afirmó que la reconfiguración de las cadenas globales de suministro, impulsada por la pandemia y las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, podría desviar hacia las Américas unos 78,000 millones de dólares anuales en inversión extranjera directa.
Subrayó que elementos como el talento humano, la ubicación geográfica, la conectividad, el acceso a energía confiable y limpia, la estabilidad regulatoria y una buena gobernanza serán cruciales para que la República Dominicana siga atrayendo nuevas inversiones y consolide su liderazgo en el ámbito de las zonas francas.
