El Banco Mundial proyecta que la economía de Bolivia sufrirá una contracción del 2,8% durante el año 2026. Este pronóstico sitúa al país boliviano en una posición inferior a la de Haití, que se perfila como la nación con el desempeño más bajo de la región, de acuerdo con el reporte más reciente de la institución financiera internacional.
Aunque la región de América Latina y el Caribe se mantiene con una tendencia de crecimiento estimada en un 2,2% para el mismo periodo, el caso de Bolivia muestra un retroceso significativo. No obstante, las cifras presentan una ligera mejoría respecto a estimaciones previas; en abril se preveía una caída del 3,2%, mientras que en enero se había calculado una reducción del 1,1%.
Comparativa regional y perspectivas futuras
El informe destaca un cambio notable en el orden económico regional, ya que por primera vez Bolivia registra indicadores más bajos que Haití, cuya previsión de caída es del -1,5%. Para el año 2027, el Banco Mundial anticipa que el decrecimiento en Bolivia será menos severo, situándose en un -1,4%, mientras que se espera que el país logre un crecimiento mínimo de 0,6% apenas en 2028.
El documento titulado "Panorama económico de América Latina y el Caribe" señala que, a pesar de la estabilidad regional frente a desafíos globales, existen marcadas disparidades entre las naciones. Mientras potencias como Brasil y México muestran un crecimiento lento, otros países como Panamá, El Salvador, Paraguay y la República Dominicana han logrado expandir su Producto Interno Bruto gracias a sus "decisiones de política duraderas".
Factores de transición en Bolivia
Respecto a la situación boliviana, el organismo internacional menciona que la reducción de subsidios y la implementación de un tipo de cambio flexible para el dólar son elementos clave en su proceso actual. Sin embargo, el reporte advierte que para asegurar el éxito de esta transición, resulta fundamental "gestionar cuidadosamente los desequilibrios fiscales y externos que aún persisten".
