El Gobierno dominicano tiene como meta integrar 800 megavatios (MW) en sistemas de almacenamiento mediante baterías entre los años 2026 y 2028. Esta estrategia busca aprovechar la energía generada durante las horas de mayor radiación solar para distribuirla en los momentos de mayor consumo eléctrico, evitando así el desperdicio de recursos renovables.
Durante la XI Semana de la Energía, el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, señaló que el uso de estas tecnologías será fundamental para mitigar el vertimiento de energía, un problema que surge cuando la infraestructura actual no tiene la capacidad de absorber la electricidad disponible en un momento determinado. Al respecto, el funcionario explicó:
"Cuando la almacenas, entonces la puedes utilizar en los horarios pico"
Regulaciones y expansión de la red
Para asegurar este avance, la Resolución CNE-AD-0005-2024 obliga a que los proyectos con capacidades entre 20 MWac y 200 MWac incorporen al menos el 50 % de su potencia en sistemas de almacenamiento con baterías (BESS). Esta medida acompaña la llegada de aproximadamente 1,000 MW de energía renovable previstos para el mismo periodo de 2026 a 2028.
Santos detalló que, aunque el almacenamiento no eliminará por completo el vertimiento, su implementación permitirá reducirlo significativamente. Informó además que, gracias a las acciones para mejorar la gestión del sistema eléctrico, este desperdicio ya ha mostrado una disminución en los últimos 30 días.
Inversión extranjera y diversificación energética
El fortalecimiento del sector energético ha atraído capitales importantes al país. El ministro informó que, en los últimos cuatro años, la República Dominicana ha captado unos US$ 1,000 millones anuales en inversión extranjera, enfocados principalmente en energías limpias. En lo que va del presente año, de los US$ 3,000 millones recibidos por inversión extranjera, cerca de US$ 900 millones corresponden al área energética.
Esta evolución ha permitido que la matriz eléctrica sea mucho más resistente. Santos comparó la situación actual con la del año 2000, cuando la dependencia del petróleo alcanzaba el 88 %, mientras que hoy ese impacto se ha reducido drásticamente al 9 %. Según el funcionario, esta diversificación protege al país ante posibles subidas en los precios internacionales del crudo.
Nuevos proyectos de generación
La planificación estatal también contempla el fortalecimiento de la capacidad instalada con nuevas plantas:
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Energía 2000 (Manzanillo): sumará 140 MW adicionales en el próximo mes. -
Generadora San Felipe: proyecta aportar 467 MW entre febrero y mayo de 2027, siendo la planta unitaria más grande del país. -
Seaboard: se espera su integración de 130 MW en 2028.
Finalmente, el ministro subrayó que la planificación eléctrica debe verse con visión de largo plazo, reconociendo que las necesidades de generación del país trascienden los periodos de gestión de un solo gobierno.
"Ya no existe la posibilidad de que un gobierno, dentro de su propia gestión, pueda dejar lista la generación que requiere el país"
