La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) hizo un llamado a la población y a las entidades responsables de la infraestructura pública y privada para que se refuerce la cultura de prevención y se cumplan las normas sismorresistentes, con el objetivo de disminuir la vulnerabilidad ante posibles terremotos.
Leonardo Reyes Madera, director general de Onesvie, recordó que el sismo del 4 de agosto de 1946, de magnitud 8.1, generó un tsunami con olas de unos 16 pies de altura, causando pérdidas humanas y graves daños materiales, siendo uno de los desastres más impactantes en la historia dominicana. Subrayó que este evento debe servir para fortalecer la conciencia preventiva y seguir impulsando acciones que reduzcan el impacto en el país.
Responsabilidad compartida en la seguridad estructural
Reyes Madera señaló que el cumplimiento de las normas de diseño y construcción sismorresistente es una responsabilidad que deben asumir tanto el sector público como el privado. Advirtió sobre la necesidad de evitar prácticas que pongan en riesgo la seguridad estructural, basadas en la falsa creencia de que un evento de gran magnitud no ocurrirá.
“República Dominicana aún está a tiempo de evaluar sus edificaciones, infraestructuras y líneas vitales para identificar vulnerabilidades y desarrollar intervenciones que permitan mejorar su comportamiento ante un terremoto de gran magnitud”, expresó.
Resiliencia de infraestructuras esenciales
El funcionario enfatizó la importancia de continuar fortaleciendo la resiliencia de infraestructuras clave como centros educativos, hospitales, edificaciones públicas, puentes, puertos, muelles y estaciones eléctricas, cuya operatividad es fundamental para atender a la población durante y después de un sismo.
Reyes Madera explicó que invertir en la reducción de la vulnerabilidad estructural es una medida de protección para la vida de las personas y ayuda a disminuir el impacto económico y social que podría generar un terremoto de gran magnitud.
“El código sísmico no solo debe proteger la vida de los ocupantes de una edificación; también debe procurar que las estructuras continúen siendo funcionales después de un terremoto, especialmente aquellas que prestan servicios esenciales”, afirmó.
Avances en gestión del riesgo sísmico
El director de Onesvie destacó que el país ha logrado avances importantes en gestión del riesgo sísmico, como el fortalecimiento del conocimiento científico sobre las fallas geológicas, el desarrollo de reglamentos sismorresistentes, la formación de profesionales especializados y la creación de la propia institución como organismo encargado de evaluar la vulnerabilidad de edificaciones e infraestructuras para reducir el riesgo de desastres.
