La pesista dominicana Beatriz Pirón, única mujer del país en competir en cuatro Juegos Olímpicos, detalló el proceso que la llevó a unirse a los Enhanced Games e intentar un récord mundial, incluyendo el uso de sustancias permitidas por ese evento pero consideradas dopaje en el deporte olímpico convencional.
Cambio de categoría y motivación económica
Tras retirarse para dedicarse a sus tres hijos, la atleta regresó al escenario público en Las Vegas movida por la oportunidad de romper un récord mundial, el acceso a tecnología médica avanzada y la facilidad de llevar a sus hijos a los entrenamientos. Pirón destacó el aspecto financiero, mencionando un salario mensual y un premio de $250,000 dólares si lograba la marca mundial.
Para este intento, la atleta retirada de la categoría de 49 kilogramos tuvo que subir a los 53 kilos, requiriendo un entrenamiento especial que incluyó el uso de sustancias.
Una preparación calificada como la mejor
En entrevista con Neftalí Ruiz en el programa Deportivas de CDN, Pirón calificó su preparación para este evento como la mejor de toda su carrera, dándole un ’10 de 10′. Resaltó el consentimiento y cuidado integral que recibió, incluyendo médicos, terapeutas, nutrición personalizada y monitoreo del sueño.
Explicó que estos juegos buscan específicamente a atletas retirados y les ofrecen la opción de usar sustancias bajo supervisión médica para alcanzar el máximo potencial humano. Sin embargo, fue enfática al aclarar que su trayectoria olímpica de cuatro ciclos fue completamente limpia, cumpliendo con todas las reglas y pruebas sin haber dado nunca un resultado positivo.
Resultados y reflexión final
Durante su entrenamiento de tres meses, logró un incremento superior al 10% en su capacidad, elevando sus marcas de 91 kg. a 100 kg. en arranque, y de 110 kg. a 118 kg. en envión. La atleta admitió abiertamente que para alcanzar este nivel en tan corto tiempo utilizó sustancias permitidas por el protocolo de los Enhanced Games, las cuales darían positivo en una prueba de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA).
Finalmente, Pirón reflexionó sobre cómo la tecnología y las sustancias en este nuevo formato le permitieron alcanzar marcas que en el deporte convencional sentía como un límite insuperable.
