El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles que la administración de Donald Trump sigue abierta a la vía diplomática con Irán, aunque acusó a las autoridades iraníes de no cumplir con los acuerdos previos y de no tomar con seriedad las conversaciones. Durante un encuentro con cancilleres de la ASEAN en Manila, Rubio también advirtió que permitir que Irán controle el estrecho de Ormuz representaría un riesgo grave para la libertad de navegación y el comercio global.
Las declaraciones del jefe de la diplomacia estadounidense se producen en medio de una escalada de tensiones entre Washington y Teherán, que incluye una undécima noche consecutiva de bombardeos por parte del Comando Central de Estados Unidos contra territorio iraní. Rubio reiteró el compromiso de su país con la diplomacia, pero fue contundente al señalar que Irán no ha mostrado la seriedad necesaria en las negociaciones.
Críticas a la postura iraní y advertencias sobre Ormuz
“Quiero reiterar una vez más que Estados Unidos siempre está comprometido con la diplomacia. Somos de mente abierta y siempre estamos dispuestos a negociar soluciones a las diferencias. Y esto sigue siendo cierto en el caso de Irán”, expresó Rubio ante los cancilleres del bloque regional. Sin embargo, el secretario de Estado sostuvo que, aunque Irán mantuvo contactos directos e indirectos con Washington para abrir un diálogo, incumplió el acuerdo preliminar alcanzado en junio pasado. “Aunque Irán se ha comunicado con Estados Unidos tanto directa como indirectamente para entablar conversaciones, no han cumplido sus compromisos”, señaló.
Rubio también cuestionó la actitud de Teherán frente al proceso negociador. “El problema que tenemos ahora es que no se toman en serio las conversaciones. Si se lo toman en serio, nosotros también. Si no, haremos lo necesario para proteger nuestros intereses y los de nuestros aliados”, advirtió. Gran parte de su intervención se centró en el estrecho de Ormuz, un paso marítimo clave para el transporte mundial de petróleo, cuya situación genera inquietud en los países del Sudeste Asiático, altamente dependientes de las importaciones energéticas de Medio Oriente.
“Irán reivindica el estrecho, del cual no dispone en virtud de ningún mecanismo jurídico existente, de controlar el tránsito por el estrecho de Ormuz”, afirmó Rubio. El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que el conflicto trasciende la disputa bilateral y afecta un principio fundamental del derecho internacional. “Existe un principio fundamental en materia de libre navegación, y este se ve amenazado. Creo que la economía mundial está amenazada, al igual que las normas que han regido el comercio internacional desde hace 150 años, y no podemos permitir que eso ocurra”, manifestó.
Riesgos para el suministro energético y llamado de la ASEAN
Rubio alertó sobre las consecuencias de aceptar que un Estado controle una vía marítima internacional. “Si creamos un precedente en Medio Oriente en el que una nación pueda decidir controlar una vía marítima internacional, cobrar un peaje y destruir sus barcos si no pagan, habremos creado un precedente muy peligroso que se repetiría en otras partes del mundo”, sostuvo. En la misma línea, afirmó que el control de Ormuz por parte de Irán pondría en riesgo una parte significativa del suministro energético mundial. “Si estas consecuencias no existieran, hoy viviríamos en un mundo donde un porcentaje significativo del suministro energético de esta región, y el 20% del suministro energético mundial, estaría en manos de un Estado, de un régimen autoritario que pretende apropiarse de él”, declaró.
Las declaraciones de Rubio se produjeron después de varios días de enfrentamientos, incluidos ataques iraníes contra buques mercantes que transitaban por el estrecho de Ormuz, lo que volvió a encender las alarmas en los países del Sudeste Asiático. Durante la reunión ministerial, la ASEAN expresó su preocupación por la escalada del conflicto y renovó su llamado a una salida diplomática. “Nos preocupa enormemente que estos acontecimientos socaven gravemente los esfuerzos de los principales mediadores y reduzcan las perspectivas de una solución pacífica mediante el diálogo y la diplomacia”, señalaron los ministros de Exteriores en un comunicado conjunto.
El bloque regional también pidió moderación a todas las partes y reclamó preservar la seguridad marítima y el funcionamiento de las rutas comerciales. “Expresamos nuestra profunda preocupación por cualquier medida discriminatoria o unilateral que pueda impedir u obstruir el paso de buques por el estrecho de Ormuz”, indicaron los cancilleres. La crisis energética derivada del bloqueo de Ormuz afectó con fuerza al Sudeste Asiático. En ese contexto, Filipinas, que ejerce este año la presidencia rotatoria de la ASEAN, declaró en marzo el estado de “emergencia energética” por un año para facilitar acuerdos de compra de combustible, incluidos pactos con Rusia.
