El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, instó este viernes a "renovar y reformar" las Naciones Unidas durante la inauguración de la IV Reunión en Defensa de la Democracia, un foro internacional que congregó en Barcelona a una veintena de mandatarios y referentes políticos de corte progresista.
Defensa del multilateralismo
En su discurso en la Fira de Barcelona, ubicada en L’Hospitalet de Llobregat, Sánchez advirtió sobre los "ataques al sistema multilateral" y la "peligrosa normalización del uso de la fuerza". Afirmó que "la democracia se vacía por dentro mientras se la ataca desde fuera" y recalcó que la respuesta debe ir más allá de la resistencia: "tenemos que proponer, liderar, demostrar que la democracia no solo se defiende sino que se fortalece y perfecciona día a día".
El líder español también planteó la urgencia de establecer normas claras para las redes sociales para evitar que "la desinformación condicione nuestras sociedades" o que "los algoritmos premien el odio, la polarización, la confrontación". Subrayó que la tecnología, sin regulación, "nos divide y nos hace más dependientes".
Propuestas y posiciones de otros mandatarios
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, participó en el evento negando la existencia de una crisis diplomática con España. Pidió que "se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria" y propuso destinar "el 10% del gasto mundial en armamento" a un programa global de reforestación. "En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida", manifestó. Además, abogó por una declaración conjunta contra cualquier intervención militar en Cuba.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aclaró que la cumbre "es por una alternativa en el mundo" y no "anti-Trump". Calificó la reciente "agresión" de Estados Unidos e Israel contra Irán como "uno de peores pasos dados por Gobierno alguno en el mundo en el último tiempo, fuera del genocidio de Gaza" y defendió una solución de dos Estados para Palestina.
El expresidente de Chile, Gabriel Boric, se sumó al llamado para que una mujer lidere la ONU "por primera vez en 80 años de historia". Expresó su preocupación por la "desafección ciudadana", la desigualdad y la desinformación, que son "aprovechadas por proyectos autoritarios". También lamentó el "genocidio del pueblo palestino".
Críticas y llamados a la acción
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó durante la clausura que la ONU "no puede permanecer en silencio". Hizo un llamado a que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad "cambien su comportamiento". "No podemos despertarnos todos los días por la mañana e ir a dormir por la noche siempre con el tuit de un presidente de la república amenazando al mundo, declarando guerras", dijo en clara referencia a Donald Trump. También mostró preocupación por Cuba: "Hay que parar con ese bloqueo a Cuba y dejar que los cubanos vivan su vida".
Otros líderes como Catherine Connolly, presidenta de Irlanda, Andreas Babler, vicecanciller de Austria, David Lammy, viceprimer ministro británico, y Lars Klingbeil, vicecanciller y ministro de Finanzas de Alemania, también intervinieron, rechazando la normalización de la guerra y destacando la necesidad de cooperación internacional y de una respuesta política progresista ante las alianzas autoritarias.
