El Papa León XIV afirmó que la música, por su belleza, invita a las personas a encontrarse con Dios, durante un encuentro de oración y fraternidad celebrado en los jardines del Borgo Laudato Si’, en Castel Gandolfo. El evento, denominado “Cántico de la Paz”, tuvo lugar este miércoles 29 de julio de 2026 y contó con la participación del tenor italiano Andrea Bocelli.
El Pontífice también elevó una oración para que la paz llegue a todas las regiones del mundo que aún sufren por la violencia. El acto fue organizado por el Centro de Alta Formación Laudato Si’ y la Fundación Andrea Bocelli, en el marco de las conmemoraciones por el octavo centenario de la muerte de San Francisco de Asís.
Mensaje a los jóvenes del coro
Dirigiéndose a los jóvenes del coro ABF Voices, provenientes de Uganda, Tierra Santa e Italia, León XIV les expresó su cariño y les aseguró que el Santo Padre reza por ellos, sus familias y sus países. Tras la presentación de Bocelli y el coro, el Papa agradeció el esfuerzo realizado y felicitó a los directores, señalando que “la música tiene la extraordinaria capacidad de reunir diferentes voces al unísono, donde cada una aporta algo único al conjunto”.
“En este sentido, el coro se convierte en un símbolo ideal de armonía y cooperación”, agregó el Papa en su mensaje.
Reflexión sobre la belleza y la fe
León XIV explicó que es significativo que la Sagrada Escritura y la liturgia de la Iglesia mencionen “coros de ángeles y santos” al describir la alegría del cielo. Aclaró que esto no implica que estén “literalmente cantando todo el tiempo”, sino que “unidos en el amor contemplan juntos a Dios y encuentran en Él la plenitud de la felicidad”.
El Santo Padre invitó a los jóvenes a reflexionar sobre la experiencia de cantar juntos: “Mientras cantaban, ¿se dieron cuenta de cómo la música nos llevó a todos a experimentar algo nuevo, algo más grande de lo que cualquiera de nosotros podría crear por sí solo?”. “Esta es la experiencia de la belleza. Abre ante nosotros un nuevo horizonte y despierta en nuestro interior el deseo de salir al encuentro de ese horizonte”, continuó.
El Papa explicó que, al avanzar hacia ese horizonte, no se descubre simplemente algo, sino a “Alguien. Nos encontramos con Dios, nuestro Creador”.
Llamado a cultivar los talentos
León XIV alentó a los jóvenes a seguir desarrollando los dones recibidos de Dios y a permitir que esos talentos los guíen hacia Él, pues “Él es todo lo que buscamos en la vida, el único que puede calmar nuestros corazones inquietos”. El Pontífice les recordó que “han sido hechos para grandes cosas y que este mundo no basta para saciar su sed de sentido y felicidad”.
Antes de finalizar, el Papa agradeció a la Fundación Andrea Bocelli por su labor en favor de jóvenes con desventajas educativas y sociales, destacando que “a través del poder de la música, contribuyen a la misión de la Iglesia de promover el desarrollo integral de cada persona humana y servir al bien común”.
