Jake Kheel, vicepresidente de la Fundación Puntacana, declaró que la República Dominicana puede aprovechar la crisis del sargazo para desarrollar una industria rentable y transformarse en un referente regional en soluciones ambientales a través de políticas públicas adecuadas.
Estrategia basada en inversión y modelos viables
En declaraciones compartidas en Instagram, Kheel explicó que tras 15 años de experiencia en el tema, la solución no radica en fórmulas milagrosas, sino en crear condiciones que atraigan inversión y permitan modelos de negocio sostenibles.
"Finalmente encontré la solución a la crisis del sargazo"
, inició, aunque aclaró que no se trata de una tecnología única de "cuento de hadas", sino de una combinación adecuada de compostaje, biogás, bioplásticos y cosméticos, respaldada por políticas e inversiones concretas.
Experiencia internacional y casos de éxito
Kheel mencionó su participación en IFAT, la mayor feria de tecnología ambiental del mundo en Múnich, Alemania, como parte del proyecto BioWaste Caribbean del gobierno alemán, donde observó el procesamiento industrial y rentable de 12 millones de toneladas de residuos orgánicos anuales. Destacó que Alemania aplica a gran escala tecnologías como el compostaje para producir fertilizantes de alto valor, la conversión de residuos en biogás para energía y la pirólisis para obtener biocarbón.
"Ninguna de estas soluciones es mágica. Todas funcionan cuando existen las políticas adecuadas que atraen inversión"
, afirmó.
En el ámbito local, señaló que en Punta Cana han probado múltiples soluciones por más de una década y, desde hace tres años, exportan sargazo fresco y congelado a Finlandia.
"Una empresa biotecnológica finlandesa llamada Origin Biocean ha convertido el sargazo dominicano en cosméticos"
, detalló, añadiendo que estos productos ya están presentes en textiles Marimekko y en artículos europeos para el cuidado de la piel, con patentes e inversionistas reales. La empresa planea instalar una biorrefinería en el Caribe.
Llamado a la acción y propuestas concretas
Kheel consideró que el país no debe ser víctima de esta crisis, sino que puede convertirse en el centro global para resolverla. Reconoció la existencia de un gabinete gubernamental sobre el sargazo en República Dominicana, pero enfatizó la necesidad de desarrollar medidas concretas para impulsar la industria. Entre sus propuestas figuran la importación libre de impuestos de equipos necesarios, incentivos para proyectos con modelos de negocio reales y una señal clara a inversionistas internacionales de que el país está abierto a negocios en soluciones para el sargazo.
Finalmente, recordó que Alemania construyó la primera economía circular del mundo mediante decisiones políticas graduales y planteó la interrogante de si República Dominicana liderará este campo o permitirá que otro país de la región lo logre primero.
