Estados Unidos ha puesto en marcha una estrategia para desmantelar el Tribunal Penal Internacional (TPI), según ha reconocido el secretario de Estado, Marco Rubio. El funcionario estadounidense afirmó que el gobierno está usando todas las herramientas a su alcance para acabar con este organismo internacional.
El TPI es la entidad encargada de perseguir a los máximos responsables de delitos como genocidio, crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y agresión militar. La ofensiva de Washington busca debilitar su capacidad de acción y, en última instancia, lograr su desaparición.
