El doctor Ammar Ibrahim, director del Instituto Nacional de Diabetes, Endocrinología y Nutrición (Inden), advirtió que el síndrome del pie diabético no inicia con una úlcera visible, sino desde el momento en que el paciente descuida la revisión y el cuidado de sus pies, una condición que afecta a un porcentaje significativo de personas con diabetes.
Prevalencia y factores de riesgo
Durante su participación en el curso intensivo Davidson-Mestman, el especialista explicó que entre el 19 % y el 34 % de los pacientes diabéticos desarrollarán úlceras en algún momento de su vida. Subrayó que el 85 % de las amputaciones relacionadas con esta enfermedad están precedidas por úlceras y recordó que, a nivel mundial, cada 20 segundos una persona con diabetes pierde una extremidad.
Ibrahim identificó a la neuropatía diabética como uno de los principales factores de riesgo, ya que provoca la pérdida de la sensibilidad protectora en los pies. Entre las manifestaciones de este problema citó la aparición de piel seca, dedos en garra, desequilibrio muscular, deformidades, callosidades y, finalmente, úlceras.
"El pie diabético no comienza con una úlcera, comienza mucho antes cuando dejamos de examinar el pie", afirmó el especialista.
Estrategias de prevención y educación
El cirujano enfatizó que la educación del paciente es una de las herramientas más cruciales para prevenir las graves complicaciones del pie diabético. Recomendó que esta educación sea repetitiva, práctica y basada en el desarrollo de habilidades.
Entre las acciones preventivas clave, destacó la detección temprana de la neuropatía, la identificación del pie de riesgo y la evaluación de deformidades. También alertó sobre los peligros del uso de calzado inadecuado, que puede empeorar la condición y favorecer la aparición de lesiones en pacientes que ya tienen pérdida de sensibilidad.
"La educación al paciente es fundamental. Debe ser repetitiva, práctica y basada en habilidades", expresó.
Recomendaciones para el manejo diario
El doctor Ibrahim insistió en que los pacientes con diabetes deben realizar una inspección diaria de sus pies y evitar caminar descalzos. Advirtió que la presencia de úlcera, infección o gangrena requiere atención médica urgente e instó a acudir de inmediato a un especialista ante cualquier cambio o lesión detectada.
Finalmente, recalcó que la úlcera no aparece de forma espontánea, sino que es el resultado de una cascada de eventos, donde el paciente no sufre necesariamente un trauma repentino, sino un deterioro progresivo por falta de cuidado.
