En América Latina se observa una tendencia hacia la disminución de las horas laborales semanales, siendo Ecuador y Venezuela los países con las jornadas más bajas legalmente establecidas en 40 horas. Chile y México avanzan hacia el mismo objetivo de manera gradual, mientras Colombia se prepara para implementar una reducción a 42 horas a mediados de julio.
Progreso en la región
Brasil, Bolivia, Perú, Paraguay y la República Dominicana han presentado iniciativas para modificar sus horarios laborales en los últimos dos años, aunque sin acuerdos definitivos hasta el momento. En contraste, Uruguay maneja sus esquemas mediante negociaciones colectivas que varían según la actividad económica.
La República Dominicana, donde actualmente rige una jornada de hasta 44 horas semanales, planteó en febrero pasado la posibilidad de reducirla aún más, a 35 horas. Esta propuesta se suma al debate regional sobre la modernización de las leyes laborales.
Detalles por país
Chile implementa un plan progresivo que pasó de 45 a 44 horas en 2024, bajará a 42 en abril próximo y alcanzará las 40 horas en 2028. México, siguiendo una reforma constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, iniciará una reducción escalonada este año para llegar a 40 horas en 2030.
Colombia reducirá su jornada de 44 a 42 horas a partir del 15 de julio, completando un proceso iniciado en 2021. En Argentina, aunque se mantiene un máximo de 48 horas semanales, la reforma laboral de Javier Milei permite acuerdos voluntarios para distribuir hasta 12 horas diarias.
“No podemos seguir trabajando con algo que tiene más de 100 años. La base, la esencia, estoy seguro de que está bien, pero debemos modernizarnos para ser más dinámicos y solventes ante los nuevos problemas”, sostuvo el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en febrero.
En Brasil, donde actualmente se trabajan 44 horas semanales, el ministro de Trabajo, Luiz Marinho, expresó ante el Legislativo a finales de marzo: “Hay un clamor, sobre todo entre los jóvenes trabajadores, para que analicemos la posibilidad de poner fin al horario laboral de 6×1. El Gobierno apoya esta iniciativa y queremos que avance lo antes posible”.
Panorama centroamericano y sudamericano
La mayoría de los países centroamericanos mantienen jornadas de 44 horas semanales, mientras en Sudamérica predominan las de 48 horas. Ecuador, que adoptó la semana de 40 horas en 1980, introdujo recientemente la opción de acordar jornadas de 10 horas diarias durante cuatro días, con tres de descanso.
Venezuela estableció las 40 horas semanales mediante una ley orgánica promulgada en 2012. Uruguay destaca por sus acuerdos sectoriales, con jornadas que van desde 40 horas en sectores como el envasado de supergás y los centros de entretenimiento, hasta 46 horas en la metalurgia.
En Perú y Paraguay, con jornadas máximas de 48 horas, las propuestas de reducción no han prosperado. El gobierno paraguayo de Santiago Peña ha señalado que cualquier cambio debe surgir de un consenso tripartito entre empresarios, trabajadores y el Estado.
