El ensayista Manuel Matos Moquete examina en un artículo de opinión las distintas capas discursivas que convergen en la obra El Masacre se pasa a pie, de Freddy Prestol Castillo. El texto, publicado en Acento, aborda cómo la novela se convierte en un punto de encuentro para tres discursos fundamentales: el de la independencia nacional, el de la identidad dominicana y el de la migración haitiana en el país. Estos tres ejes, según el autor, conforman la ideología central de la trama.
El análisis parte de la premisa del lingüista Emile Benveniste, quien sostiene que en todas las épocas y culturas los seres humanos se comunican a través del lenguaje, un fenómeno especialmente relevante entre naciones que comparten un mismo territorio, como es el caso de Haití y República Dominicana en la isla La Española. Matos Moquete señala que la amplia bibliografía sobre las relaciones dominico-haitianas, disponible en español, francés e inglés, es testimonio de la constante interacción entre ambos países.
La obra como eje central
En este contexto, El Masacre se pasa a pie se erige como una obra fundamental que narra uno de los episodios más dolorosos y vinculantes entre ambas naciones: la masacre de haitianos en República Dominicana en 1937, durante la dictadura de Trujillo. El artículo de Matos Moquete explora las variaciones de los discursos que rodean esta obra, abarcando la crítica literaria, la historia y la investigación sociocultural.
En el ámbito de la crítica literaria, el autor menciona a varios estudiosos dominicanos que han abordado el tema dominico-haitiano desde una perspectiva comparativa. Entre ellos, Iván Grullón, ex rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), publicó La matanza de los haitianos en El Masacre se pasa a pie y Mi compadre el general sol (1989). Diógenes Céspedes trató el tema en su texto “Origen de los conflictos domínico-haitianos a través de los discursos histórico-literarios” (Areito, 2014). Andrés L. Mateo, en Mito y cultura en la era de Trujillo (2004), y Odalis Pérez, en La ideología rota: el derrumbe del pensamiento pseudonationalista (2002), también han contribuido al análisis. Diógenes Abreu es autor del ensayo “Perejil: el ocaso de la hispanidad dominicana; celebración de la multiplicidad cultural desde New York”.
Pura Emeterio Rondón, por su parte, ha estudiado la relación dominico-haitiana en obras como Ética y estética en el mito literario (en República Dominicana y Haití) (2000) y Narrativas dominicana y haitiana: símbolos para una propuesta alternativa (2007). En esta última, la autora explora la historia común de encuentros y desencuentros entre ambas naciones, impulsada por sucesivos proyectos imperialistas. Su trabajo deja la impresión de que los mitos de ambas culturas no son tan distantes, sino que viajan de un país al otro como herencias compartidas.
Ibeth Guzmán, con su obra El personaje haitiano en la narrativa dominicana (2024), se sitúa directamente en esta vertiente. Su investigación, pionera en el país, guarda una estrecha relación transtextual con El Masacre se pasa a pie. Guzmán analiza cómo, en obras como “Las vírgenes de Galindo” (1891) de Nicolás Penson, los haitianos son retratados como asesinos; en Rufinito (2007) de Federico García Godoy, como un mal colectivo a erradicar; en Cañas y bueyes (1935) de Francisco Moscoso Puello, como inmigrantes que compiten con el obrero dominicano; y en Over, de Ramón Marrero Aristy, como inferiores sociales, raciales y culturales.
Perspectiva histórica y sociocultural
En el campo de la historia, el autor destaca el " , "Coloquio Internacional Sobre la Cuestión Haitiana en República Dominicana" : " (1991), donde las ponencias de Frank Moya Pons y Bernardo Vega fueron recogidas en La cuestión haitiana en Santo Domingo (Wilfredo Lozano, 1996). Manuel Núñez es otro autor cuya obra, como El Ocaso de la nación dominicana (2001) y Peña Batlle en la Era de Trujillo (2007), aborda este tema de forma persistente. Matos Moquete menciona varios ensayos recientes de Núñez publicados en Acento.com, que reflejan su constante reflexión sobre la cuestión haitiana.
Finalmente, el artículo se adentra en la investigación sociocultural, citando la obra El otro del nosotros (1995), publicada por el Centro Bonó. Este estudio, fruto de la investigación del centro ONE RESPE dirigido por Maximiliano Arturo Jimenes Sabater, analiza las actitudes y prejuicios de los dominicanos frente a los haitianos en Santiago de los Caballeros. La obra aglutina y analiza los estereotipos raciales, culturales, sociales y políticos que se han construido a lo largo de la historia desde la narrativa dominicana.
Matos Moquete concluye que el problema tratado en El Masacre se pasa a pie conforma un cuadro social y cultural donde convergen los discursos de la independencia nacional, la identidad dominicana y la migración haitiana. Estos tres discursos constituyen la ideología de la trama de la obra de Prestol Castillo, proyectándose como el centro de un tema que se extiende hacia horizontes ilimitados en la historia política y la literatura dominicana.
