La psiquiatra forense Nubia Lluberes reveló que aproximadamente el 80% de los internos en las cárceles de la República Dominicana padece algún trastorno de salud mental, una proporción que cuadruplica el 20% estimado en la población general. La especialista presentó esta advertencia durante el Euro Summit 2026, donde subrayó la urgencia de incorporar la atención psiquiátrica al sistema de justicia del país.
En su conferencia titulada 'Justicia sin salud mental no es justicia: el modelo SIM como marco de transformación', ofrecida el sábado, Lluberes explicó que la elevada prevalencia de estos padecimientos en las prisiones no se debe a que los reclusos cometan más delitos, sino a que muchos nunca recibieron el tratamiento oportuno y terminaron siendo absorbidos por el sistema penal sin la debida intervención médica.
La pregunta clave sobre justicia y enfermedad mental
’¿Qué sucede cuando una persona con una enfermedad mental comete una infracción debido a su condición? Esa es la pregunta que debemos responder como sociedad', planteó Lluberes al iniciar su exposición. La especialista detalló que muchos privados de libertad ingresan a prisión sin haber sido diagnosticados o tratados adecuadamente, y una vez dentro del sistema, las dificultades para acceder a atención especializada agravan su condición.
Lluberes señaló que esta realidad obliga a replantear la forma en que el país aborda la relación entre salud mental y justicia, al considerar que un sistema que responde únicamente con el encarcelamiento deja de lado el tratamiento que muchos pacientes necesitan.
Propuesta del Modelo de Interceptación Secuencial
Como respuesta a esta problemática, la psiquiatra presentó el Modelo de Interceptación Secuencial (SIM), una herramienta desarrollada en Estados Unidos que identifica seis momentos clave en los que las personas con trastornos mentales pueden recibir atención antes, durante y después de su paso por el sistema judicial. El objetivo es que los servicios comunitarios, la Policía, los hospitales, los tribunales y el sistema penitenciario trabajen de manera coordinada para evitar que quienes atraviesan una crisis de salud mental terminen innecesariamente en prisión.
Basándose en su experiencia en el sistema penitenciario de Texas, donde ha trabajado en hospitales psiquiátricos para personas privadas de libertad, Lluberes explicó que la falta de coordinación entre las instituciones puede tener consecuencias fatales, desde el deterioro de los pacientes hasta suicidios o el uso de medidas de fuerza que pudieron evitarse con una intervención temprana.
Asimismo, consideró que la República Dominicana puede adaptar este modelo fortaleciendo los servicios comunitarios de salud mental, la capacitación de policías y operadores de justicia, así como la comunicación entre hospitales, tribunales y centros penitenciarios. La conferencia formó parte del Euro Summit 2026, un encuentro que reunió a más de 200 médicos y especialistas nacionales e internacionales para debatir sobre los desafíos actuales de la salud mental y promover políticas públicas y prácticas clínicas basadas en evidencia.
