La comunidad internacional, encabezada por las Naciones Unidas, ha manifestado una profunda inquietud ante el recrudecimiento de las hostilidades en el Mar Rojo, tras la reanudación de los ataques de los rebeldes hutíes contra buques mercantes. El enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, advirtió que esta nueva ola de violencia amenaza con sumir a Yemen nuevamente en un conflicto a gran escala y desestabiliza aún más el frágil entorno de seguridad en Oriente Medio.
En un comunicado emitido el 23 de julio, Grundberg expresó su "profunda preocupación" por los ataques, que perturban la actividad marítima en la región. Subrayó que la prioridad inmediata es proteger los logros alcanzados desde el acuerdo de alto el fuego negociado por la ONU en 2022, el cual, aunque no ha logrado un avance político decisivo, ha sido clave para limitar las operaciones militares a gran escala en Yemen durante los últimos tres años.
Advertencias de la ONU y riesgo humanitario
El enviado de la ONU alertó que, de continuar las tensiones, el pueblo de Yemen enfrentará consecuencias aún más graves, en un país que ya padece una de las crisis humanitarias más severas del planeta. No obstante, Grundberg consideró que aún existen oportunidades diplomáticas y que la reanudación del diálogo, abordando simultáneamente los problemas políticos, económicos y de seguridad, sigue siendo la vía más viable para alcanzar una paz duradera.
Las advertencias se produjeron después de que los rebeldes hutíes afirmaran haber atacado dos petroleros saudíes en el Mar Rojo con misiles y drones. Este fue el primer ataque desde que el grupo anunciara, el 20 de julio, un bloqueo a los barcos vinculados a Arabia Saudita. El portavoz militar hutí, Yahya Saree, justificó las agresiones señalando que los barcos violaron el bloqueo impuesto por el grupo. Además, los hutíes enviaron avisos a las compañías navieras advirtiendo que los barcos que descargan mercancías en puertos saudíes podrían ser objetivo, y afirmaron haber lanzado misiles contra un aeropuerto saudí, lo que incrementa el temor a una escalada mayor.
Condena internacional y amenaza al comercio global
La Organización Marítima Internacional (OMI) y la Unión Africana (UA) se sumaron a la condena de los ataques. El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, calificó los ataques de "injustificables", advirtiendo que representan una amenaza directa para la vida de los marineros, la seguridad del comercio marítimo y las cadenas de suministro mundiales. Domínguez subrayó que el Mar Rojo es una de las rutas más importantes del mundo y que los ataques continuos podrían perturbar el comercio internacional y la libertad de navegación, además de generar un riesgo de contaminación ambiental marina si se producen incidentes con buques petroleros.
El presidente de la Comisión de la UA, Mahmoud Ali Youssouf, expresó su solidaridad con Arabia Saudí y enfatizó que la libertad de navegación debe garantizarse conforme al derecho internacional. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Argelia también llamó a la moderación y al diálogo para garantizar la seguridad marítima y la estabilidad regional.
El Mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb son rutas estratégicas que conectan el Mediterráneo con el Océano Índico a través del Canal de Suez. Según la Administración de Información Energética de EE. UU., en 2024 transitaron por Bab el-Mandeb aproximadamente 4100 millones de barriles de petróleo crudo y derivados, cerca del 5 % del suministro mundial, además de ser vital para el gas natural licuado y otras materias primas. La importancia de esta ruta se ha acentuado tras el conflicto entre EE. UU., Israel e Irán, que interrumpió operaciones en el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del suministro mundial de crudo.
Impacto en los mercados y postura saudí
La nueva ola de inestabilidad ha obligado a al menos cinco petroleros a cambiar de rumbo para evitar el estrecho de Bab el-Mandeb, según cifras de Al Jazeera. Esta perturbación ha impactado directamente en el mercado energético, contribuyendo a que los precios del crudo Brent superen los 100 dólares por barril. Expertos como Allison Minor, del Atlantic Council, y Zeidon Alkinani, del Instituto de Perspectivas Árabes, consideran que los hutíes buscan modificar el equilibrio regional aprovechando que potencias como Arabia Saudita y Estados Unidos están enfocadas en Irán.
Por su parte, las fuerzas armadas saudíes, a través de su portavoz, el general de división Turki al-Malki, afirmaron que garantizarán el tráfico ininterrumpido a través de Bab el-Mandeb y que cualquier amenaza hutí recibirá una respuesta "rápida y decisiva", calificando los ataques como actos de piratería que violan el derecho internacional.
