La Embajada de la República Dominicana en Uruguay celebró este miércoles 14 de octubre el centenario del establecimiento de sus relaciones diplomáticas formales con la República Oriental del Uruguay. El acto conmemorativo, que tuvo lugar en el Museo de Arte Precolombino e Indígena (MAPI), sirvió para resaltar la histórica hermandad entre ambas naciones y promover el intercambio cultural mediante la reedición de una obra literaria fundamental.
La gestión del embajador dominicano en Uruguay, Fidel Santana, fue clave para la organización de este evento que busca fortalecer los lazos de amistad y cooperación. Durante la jornada, se destacó la importancia de la diplomacia cultural para unir a los pueblos más allá de las fronteras geográficas, contando con la participación de autoridades culturales y el cuerpo consular.
Un vínculo histórico de solidaridad
Las relaciones oficiales entre ambos países se consolidaron en noviembre de 1925, cuando el intelectual dominicano Tulio Manuel Cestero asumió el cargo de primer Ministro Plenipotenciario en Montevideo. No obstante, la conexión entre ambas naciones es mucho más antigua, fundamentada en un intercambio intelectual que comenzó a principios del siglo XX.
Se recordó que pensadores dominicanos fueron piezas clave en la difusión de la obra "Ariel", del uruguayo José Enrique Rodó, en el resto del continente. Asimismo, se resaltó el apoyo histórico que el gobierno y el pueblo uruguayo brindaron a la soberanía dominicana durante la primera intervención militar estadounidense ocurrida entre 1916 y 1924.
Rescate de la obra de Tulio Manuel Cestero
Como parte central de la celebración, se presentó la reedición de «La Sangre: Una vida bajo la tiranía», pieza literaria escrita por Cestero entre 1911 y 1913. La obra es reconocida como la primera novela moderna de la República Dominicana y un referente del subgénero de la novela de dictadores en América Latina.
El análisis realizado por el profesor de literatura Gerardo Ciancio subrayó el valor de este texto, que narra la realidad de finales del siglo XIX bajo el régimen de Ulises Heureaux. La obra combina crónicas de la época con tradiciones populares, convirtiéndose en una herramienta pedagógica esencial para el estudio de la historia y la literatura iberoamericana.
Hacia un futuro de valores democráticos
El encuentro no solo fue un repaso por el pasado, sino también un espacio para reflexionar sobre los retos políticos actuales en la región. Los asistentes coincidieron en la importancia de fomentar en las nuevas generaciones principios de justicia, paz y solidez en las instituciones para asegurar el progreso democrático de la región.
