Rusia y Estados Unidos han dado por terminados los acuerdos de paz para Ucrania alcanzados en Anchorage, Alaska, y reconocen que las negociaciones deberán comenzar desde cero, con un papel más activo de los países europeos. La decisión fue oficializada esta semana en Manila, durante la primera reunión entre los cancilleres de ambas potencias desde septiembre de 2025, en el marco de la cumbre de la ASEAN.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, firmaron lo que se considera el acta de defunción de los compromisos pactados hace un año por los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin. Rubio admitió que el acuerdo previo no fue aceptable para Ucrania en su momento y que lo es aún menos ahora, por lo que urgen ‘nuevas ideas’ para alcanzar la paz.
El fracaso de los acuerdos de Anchorage
Los llamados ‘entendimientos’ de Anchorage nunca fueron revelados públicamente, aunque se especulaba que implicaban la retirada ucraniana del Donbás a cambio del cese de hostilidades ruso. Sin embargo, con el paso de los meses, la ofensiva terrestre rusa se estancó y Ucrania mejoró sus posiciones, tanto en el frente como en la retaguardia rusa, lo que llevó a la Casa Blanca a perder interés en el pacto.
Lavrov calificó por primera vez de ‘fracaso’ los acuerdos y cuestionó la responsabilidad de su colapso. Señaló que Estados Unidos prometió que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, seguiría las propuestas de Trump, pero que ‘no funcionó’ debido al suministro masivo de armas y drones que recibe Kiev, incluyendo apoyo de inteligencia y la red satelital Starlink.
Reinicio de negociaciones con Europa
Estados Unidos admite que su mediación no prosperó y que el proceso debe volver al punto de partida. Las negociaciones, que comenzaron en febrero de 2025 con visitas del enviado estadounidense Steve Witkoff al Kremlin, solo lograron canjes de prisioneros y cadáveres, sin avances en el contencioso territorial.
El Kremlin destacó el ‘dualismo’ de la administración estadounidense, que busca un arreglo pacífico pero sigue armando a Ucrania. No obstante, confía en que Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner, presenten nuevas propuestas a Putin una vez se liberen de sus compromisos en Oriente Medio.
Por su parte, Zelenski ha resistido las presiones de Trump y ha logrado involucrar a los europeos en el proceso de paz. Además, Kiev ha intensificado ataques contra refinerías y almacenes rusos, provocando una crisis de combustible que, según la prensa occidental, ha llevado a Putin a descartar cualquier concesión territorial, alejando aún más la posibilidad de un alto al fuego.
