Mientras el sector turístico en Cuba enfrenta una caída sin precedentes, República Dominicana se posiciona como el principal destino receptor del flujo de viajeros que busca alternativas en el Caribe. El turoperador español Soltour confirmó que su estrategia actual consiste en redirigir a los turistas que antes visitaban la isla cubana hacia República Dominicana y Jamaica, aprovechando la estabilidad y la infraestructura de estos países.
Mateo Ramón, CEO de Soltour, explicó durante un viaje de familiarización en territorio dominicano que la compañía tiene una apuesta fuerte por el país caribeño. Según el directivo, la reorientación de los viajeros hacia República Dominicana está dando resultados positivos para la empresa.
Contraste entre el auge dominicano y el desplome cubano
La realidad del turismo en la región muestra una brecha profunda. Mientras que República Dominicana vive un momento de crecimiento histórico, registrando 8,556,415 visitantes entre enero y agosto de 2026 —lo que representa un incremento del 6.9% respecto al año anterior—, Cuba experimenta un colapso en su actividad. De acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), Cuba recibió apenas 450,353 turistas en el mismo periodo, lo que supone una caída del 64.4% en comparación con 2025.
Este fenómeno se debe a múltiples factores que afectan la operatividad en Cuba, tales como la escasez de combustible para aviones, los apagones constantes, la cancelación de vuelos y las sanciones de Estados Unidos. Incluso el mercado canadiense, tradicionalmente fuerte en la isla, se ha desplomado, pasando de más de 526,000 visitantes en 2025 a solo 128,400 en el periodo equivalente de 2026.
Fortaleza del sector hotelero y comercial
La capacidad de República Dominicana para absorber esta demanda se apoya en su sólido desarrollo institucional y turístico. En este contexto, empresas como el Grupo Piñero, dueño de la cadena Bahía Príncipe y parte de Soltour, han seguido fortaleciendo su presencia en la zona mediante alianzas estratégicas, como la realizada con el Grupo Hyatt, para diversificar su oferta hacia familias y adultos.
En contraste, la situación en Cuba es crítica; el primer ministro Manuel Marrero Cruz admitió que el 73% de los hoteles en la isla están cerrados y que miles de trabajadores se encuentran en una situación de incertidumbre laboral, reflejando la profunda crisis que atraviesa la nación vecina.
