La República Dominicana requiere un cambio de rumbo en su gestión pública que se enfoque en resolver problemas estructurales en lugar de solo administrarlos. Esta propuesta busca que el debate sobre el próximo gobierno inicie mucho antes de las campañas electorales, centrándose en soluciones reales para la vivienda, la energía, la seguridad y la formación integral de la población.
El planteamiento sugiere que la discusión política no debe girar en torno a candidatos, partidos o encuestas, sino en torno a los retos nacionales que han sido postergados por décadas. Se propone un modelo de gestión que busque la transformación del país a través de cuatro pilares fundamentales que impacten directamente la calidad de vida de los ciudadanos.
Propuesta de vivienda y reforma eléctrica
Uno de los puntos centrales es la creación de un programa nacional de vivienda que permita a las familias trabajadoras construir un patrimonio sólido. Se sugiere analizar modelos internacionales, como el de Singapur, para estudiar la posibilidad de utilizar parte de los ahorros acumulados en el sistema de Seguridad Social para facilitar la adquisición de hogares, siempre bajo estrictas garantías jurídicas y financieras que aseguren las pensiones.
En cuanto al sector energético, se plantea la necesidad de una revisión total del sistema eléctrico dominicano. El objetivo es superar el ciclo de subsidios y préstamos mediante un análisis de su estructura económica y su carácter oligopólico, buscando una electricidad que sea abundante, confiable y barata para impulsar la competitividad y el bienestar.
Seguridad ciudadana y nuevo modelo educativo
La estrategia de seguridad ciudadana propuesta va más allá del incremento de patrullas. Se busca una policía más profesional y tecnológica, pero acompañada de una recuperación de los espacios públicos, como parques y calles iluminadas, para combatir las condiciones sociales que fomentan la delincuencia.
Finalmente, se propone la creación de un Sistema Nacional de Instrucción Pública y Recreación. Este modelo busca integrar la educación, la cultura y los deportes en un solo proyecto de formación humana, aprovechando la infraestructura escolar para convertir las escuelas en centros comunitarios que ofrezcan actividades culturales y deportivas después de las clases.
