Las autoridades de Perú han iniciado una investigación urgente tras las acusaciones de que ciudadanos de ese país fueron engañados con ofertas de trabajo en Rusia y luego forzados a combatir en el conflicto contra Ucrania.
Investigación y coordinación interinstitucional
La fiscalía peruana examina posibles delitos de trata de personas con agravantes, coordinándose con el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Superintendencia Nacional de Migraciones y una unidad policial especializada. Los fiscales señalan que estos hechos podrían constituir graves delitos contra la dignidad humana.
Modus operandi y testimonios de las familias
Según testimonios recogidos, a las víctimas se les ofrecieron empleos civiles lucrativos en Rusia, como guardias de seguridad o trabajadores de logística, con sueldos de varios miles de dólares. Se les instruyó para viajar como turistas, ocultando el verdadero propósito a sus familias.
En su declaración, la sede diplomática reconoció abiertamente que existen ciudadanos peruanos que han firmado contratos para integrarse a sus fuerzas armadas, pero defendió férreamente la narrativa de que todas estas incorporaciones se realizaron por voluntad propia y con pleno conocimiento.
Una vez en Rusia, los migrantes perdieron el control, fueron aislados y coaccionados, siendo confinados en instalaciones de entrenamiento militar para ser desplegados en la primera línea de fuego.
Respuesta diplomática y protestas
La embajada de Rusia en Lima reconoció que peruanos han firmado contratos con sus fuerzas armadas, pero aseguró que fue por voluntad propia. Las familias rechazan esta versión, argumentando un engaño premeditado.
El 30 de abril, familiares protestaron frente a la embajada rusa en Lima exigiendo respuestas y repatriación. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú exigió aclaraciones formales a Rusia y recordó que la ley nacional prohíbe a los peruanos alistarse en fuerzas extranjeras sin autorización expresa del Estado.
Costo humano y contexto global
El abogado Percy Salinas, representante de las familias, confirmó que al menos 13 peruanos han muerto en combate y estimó que la red podría haber captado a unos 600 ciudadanos desde finales de 2025. Investigaciones indican que Rusia ha utilizado este esquema para reclutar a más de 27.000 extranjeros de 130 países, con más de 5.000 bajas estimadas.
