El presidente de la Concacaf, Víctor Montagliani, le solicitó formalmente a Gianni Infantino, máximo dirigente de la FIFA, que no se presente en un torneo de categorías menores que se celebra en la República Dominicana. El motivo detrás de este pedido es evitar que la crisis de gobernanza que atraviesa la FIFA opaque el desarrollo técnico de la competencia juvenil.
Montagliani envió una carta el pasado jueves para pedirle al jefe de la FIFA que piense dos veces antes de asistir a la Serie Sub-14 de la Unión Caribeña de Fútbol (UCF) en suelo dominicano. Según el dirigente, la presencia de Infantino haría que los medios de comunicación se enfoquen en los problemas internos de la organización en lugar de resaltar el talento de los jóvenes jugadores.
“Dada la crisis de gobernanza que rodea a la FIFA como consecuencia de su controvertida propuesta ‘FIFA Forward Enterprise’, los medios de comunicación se centrarán en esta situación, lo que, lamentablemente, restará gran importancia al carácter técnico de la competencia juvenil de la UCF”
El conflicto surge a raíz del proyecto conocido como FIFA Forward Enterprise, una propuesta para vender el 20% de los derechos comerciales del Mundial a inversionistas privados por unos 4,200 millones de dólares. Aunque el plan fue retirado tras la fuerte oposición de la UEFA, la Confederación Asiática y la propia Concacaf, la polémica sigue vigente.
Tensiones en la visita a territorio dominicano
A pesar de las tensiones, Infantino se encontraba este sábado en la República Dominicana con el fin de fortalecer la relación con la región. Durante su estancia, el presidente de la FIFA y Montagliani fueron recibidos por separado por el ministro de Deportes, Kevin Cruz.
Infantino intentó calmar las aguas mediante un mensaje en sus redes sociales, donde afirmó: “Estoy muy contento de estar en la República Dominicana para hablar sobre cómo podemos continuar nuestra fructífera colaboración, con el objetivo de seguir fortaleciendo el fútbol y crear más oportunidades para la juventud del país y de la región a través del deporte y de nuestro hermoso juego”.
División en las federaciones
La situación ha dejado al descubierto las grietas dentro de la Concacaf. Mientras que la confederación, respaldada por sus 41 federaciones, se opuso al plan de ventas, otros miembros como México han mostrado su apoyo al presidente de la FIFA.
La crítica de las federaciones no fue solo por el negocio en sí, sino por la forma en que se manejó. Los miembros señalaron una "profunda preocupación por la falta de un debido proceso en torno a la propuesta, el plazo artificialmente corto impuesto y la ausencia de revisión o aprobación por parte de los órganos de gobernanza competentes de la FIFA".
Aunque la oposición fue fuerte por parte de la UEFA y la Concacaf, el apoyo a Infantino no ha sido nulo, contando con el respaldo de la Confederación Africana de Fútbol y diversos grupos de federaciones árabes.
