La especialidad de la dermatología en la República Dominicana ha pasado por un cambio profundo en los últimos diez años, gracias a la llegada de nuevas tecnologías, terapias de vanguardia y un mayor rigor en la formación académica, según detalló la cirujana dermatóloga Betssy Hazoury.
Durante su intervención, la especialista explicó que este progreso ha consolidado a la dermatología como una rama muy dinámica y esencial dentro del sector salud nacional. Este avance se debe principalmente a la integración de herramientas de diagnóstico avanzado, dispositivos de energía, radiofrecuencia y equipos láser, los cuales han permitido mejorar y diversificar las opciones de tratamiento para los pacientes.
Innovación en tratamientos y formación médica
Hazoury hizo hincapié en cómo el uso de inmunomoduladores, medicamentos biológicos y terapias personalizadas ha cambiado el panorama para quienes padecen enfermedades crónicas o inflamatorias, tales como la dermatitis atópica y la psoriasis, mejorando significativamente su calidad de vida.
En cuanto al ámbito educativo, la doctora señaló que el Instituto Dermatológico y Cirugía de Piel Dr. Huberto Bogaert Díaz (IDCP) lidera la formación de nuevos especialistas en el país a través de su programa de residencia, el cual cuenta con el respaldo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Según la experta, la constante actualización científica y la participación en congresos internacionales permiten que los profesionales locales estén a la par de los estándares globales.
Crecimiento de la estética y prevención del cáncer
La especialista también identificó un auge en la dermatología preventiva y estética, donde existe una demanda creciente por procedimientos que sean mínimamente invasivos. No obstante, Hazoury enfatizó que este crecimiento debe ir de la mano con una regulación estricta, ética profesional y la intervención de médicos debidamente capacitados.
Asimismo, resaltó que la sociedad dominicana muestra ahora una mayor sensibilidad respecto a la prevención del cáncer de piel y la importancia de realizar diagnósticos tempranos con profesionales expertos.
Finalmente, la doctora mencionó que la Sociedad Dominicana de Dermatología ha sido clave para el fortalecimiento institucional mediante la educación médica continua. De cara al futuro, la investigación clínica y la medicina personalizada se perfilan como los pilares para seguir elevando los estándares de salud cutánea en el país, siempre con el objetivo de asegurar el bienestar de los pacientes.
