El exministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Juan Ariel Jiménez, señaló este miércoles que el sector agropecuario dominicano requiere de políticas públicas que no solo atiendan emergencias, sino que garanticen la productividad con una mirada estratégica de mediano y largo plazo.
Durante su participación en el Diálogo Agropecuario, organizado por la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (Confenagro), el economista destacó que el futuro del agro no depende exclusivamente del trabajo de los agricultores, sino de un marco institucional que combine lo urgente con lo importante para asegurar el desarrollo del campo.
“El futuro del agro dominicano no depende únicamente de buenos agricultores, depende de políticas públicas que no solo se apliquen para corregir el problema de momento sino que mantengan la visión de mediano y largo plazo, combinando lo urgente con lo importante”, aseguró.
Crítica a las políticas uniformes
En su ponencia titulada “Políticas Económicas y el Futuro del Sector Agropecuario”, Jiménez advirtió que aplicar una sola política nacional para todo el país resulta ineficaz, ya que las necesidades varían entre provincias y municipios.
“Si solamente tenemos una política nacional estamos asumiendo que en cada territorio los problemas son los mismos y que las soluciones que plantea esta política nacional van a resolver el mismo problema”, explicó. Agregó que el país debe encaminarse a disponer de políticas basadas en el territorio, en las que cada municipio cuente con estrategias de desarrollo adaptadas a sus necesidades y fortalezas.
El economista subrayó el rol clave del agro en la reducción de la pobreza, al señalar que la mayoría de las provincias y municipios del país dependen fundamentalmente de esta actividad.
Impacto de las decisiones económicas
Por su parte, el presidente de Confenagro, Wilfredo Cabrera, resaltó que estos encuentros fomentan el intercambio de ideas y la construcción de soluciones conjuntas, enriqueciendo el debate con distintas visiones en beneficio del campo dominicano.
“Las políticas económicas y las decisiones que se adoptan en esa materia tienen un impacto directo sobre la producción agropecuaria. Inciden en los costos de producción, el acceso al financiamiento, la inversión, la competitividad y la productividad de nuestros productores. En consecuencia, también influyen en la capacidad del país para garantizar su seguridad alimentaria y fortalecer el desarrollo rural”, afirmó el Sr. Cabrera.
