La administración estadounidense evalúa reforzar las capacidades del nuevo Air Force One, el avión que transporta al presidente Donald Trump, mientras el mandatario tiene previsto continuar utilizándolo para desplazamientos dentro del país. Así lo informó la cadena CNN, citando fuentes cercanas al proceso.
El proyecto de modernización busca incorporar mejoras tecnológicas y de seguridad en la aeronave presidencial, que es fabricada por Boeing. Estas modificaciones responderían a los estándares requeridos para vuelos oficiales, aunque Trump ha manifestado su intención de emplear el avión también en viajes nacionales, una práctica que no es inusual entre los mandatarios estadounidenses.
Detalles sobre el plan de refuerzo
De acuerdo con la información divulgada, las mejoras incluirían sistemas de comunicación avanzados y protecciones adicionales. Sin embargo, no se han especificado los costos ni los plazos exactos para la implementación de estos cambios. La Casa Blanca no ha emitido declaraciones oficiales al respecto, pero fuentes internas indican que el proceso está en etapas iniciales de evaluación.
El avión, conocido como VC-25B, es una versión modificada del Boeing 747-8i. Su desarrollo ha enfrentado retrasos y sobrecostos, con un presupuesto que supera los 4 mil millones de dólares. Pese a ello, la administración Trump ha priorizado su finalización para garantizar la continuidad de las operaciones presidenciales.
En cuanto al uso doméstico, Trump ha empleado el Air Force One en múltiples ocasiones para viajes a estados como Florida, Texas y Ohio, donde ha realizado actos de campaña y visitas oficiales. Esta práctica, aunque criticada por algunos sectores por su alto costo, es legal y ha sido adoptada por presidentes anteriores.
