El mundo de las artes en la República Dominicana está de luto tras confirmarse el fallecimiento de Yamilé Scheker, una de las figuras más emblemáticas del teatro y el cine nacional. La reconocida artista murió ayer a los 69 años debido a un cáncer de colon, dejando un vacío inmenso en la cultura del país.
Scheker, cuya trayectoria abarcó más de cuatro décadas, deja tras de sí un legado artístico que marcó a varias generaciones. Le sobreviven su hijo, Yasil Fermín Suárez, y su nieto.
Una vida dedicada a las tablas y la pantalla
Desde su debut en 1982 con la obra "Sabor a miel", bajo la dirección de Onix Báez, Yamilé demostró ser una artista integral. No solo destacaba por su capacidad actoral, sino que también dominaba el canto y la danza clásica, habilidades que la convirtieron en una de las intérpretes más completas de su época. Además de su labor en los escenarios, trabajó como locutora comercial para radio y televisión, y fue una pieza clave de la Compañía Nacional de Teatro.
En el cine, su presencia fue igual de relevante, destacándose por su capacidad de entrega emocional. Uno de sus momentos más recordados fue en la película "Veneno" (2018), donde interpretó a la madre del luchador Jack Veneno. Sobre esa experiencia, la actriz comentó que la química y la entrega en el set, junto a Manny Pérez, fueron tan intensas que las lágrimas y los reclamos mutuos traspasaron la actuación, convirtiéndose en una de sus escenas más orgánicas en el cine.
Valentía y compromiso con el arte dominicano
Yamilé no temió abordar temas tabú o difíciles para su tiempo. Un hito en su carrera fue ser la primera en protagonizar en el país "Los Monólogos de la Vagina" en 2002, una obra que trataba sobre la sexualidad, las relaciones y la violencia doméstica. A pesar de la falta de apoyo comercial que recibió la pieza, la actriz cumplió con más de 100 funciones en todo el territorio nacional, siempre acompañada por su padre.
Más allá de su talento, Scheker fue una defensora constante de la mejora de las condiciones para los artistas en la República Dominicana. En diversas ocasiones, señaló la necesidad de contar con leyes que impulsaran el teatro, de forma similar a lo que ocurrió con la Ley de Cine, y pidió más apoyo para la creación de escuelas y salas que permitieran el desarrollo del arte.
Trayectoria y formación
Aunque su pasión principal fue la actuación, su formación fue diversa, habiendo estudiado música, piano, danza y pintura. A lo largo de su carrera, participó en producciones cinematográficas como "El Camaleón", "Del color de la noche", "Candela", "Freddy" y "Melodrama", además de una extensa lista de obras teatrales que incluyen "Tartufo", "Eva Perón" y "Brujas somos todas", entre muchas otras.
