El exmandatario boliviano Evo Morales convocó este domingo a una marcha de seis días que partirá el martes desde la región de Caracollo hacia La Paz, con el objetivo de presionar al gobierno del presidente Rodrigo Paz para que dé marcha atrás a una serie de medidas económicas.
Una movilización con múltiples demandas
La protesta, denominada "Marcha por la Vida para Salvar Bolivia", fue organizada por el movimiento político Evo Pueblo y cuenta con el respaldo de poderosas centrales sindicales como la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia y la Central Obrera Boliviana. Se espera que los manifestantes arriben a la sede del gobierno el próximo 18 de mayo.
Esta movilización se suma a un paro general indefinido iniciado el 1 de mayo por la COB, que exige un aumento salarial del 20% y se opone a la privatización de empresas estatales. A estos reclamos se han agregado bloqueos de carreteras en el altiplano y en Caranavi, los cuales han afectado el suministro de alimentos y combustible en el norte de La Paz por casi dos semanas.
Ampliación del frente de conflicto
Las exigencias de Evo Pueblo van más allá del tema salarial. El grupo, que aún no tiene personería jurídica, rechaza un posible incremento en los precios de los combustibles y cuestiona una reforma constitucional parcial junto con diez nuevas leyes anunciadas recientemente por el presidente Paz. Morales afirmó que estas normas buscan "la privatización de los recursos naturales y los servicios básicos". También demandan la abrogación de la Ley 1720, que regula la conversión de propiedad agraria, aunque su derogación enfrenta oposición en sectores productivos de Santa Cruz.
Morales aclaró que la coordinación con la COB no se basa en afinidades ideológicas, sino en la defensa de la canasta familiar. Además, señaló que la marcha continuará incluso si se deroga la ley agraria, indicando que el objetivo político de la protesta es más amplio.
Un gobierno bajo presión
La administración de Paz, que asumió en noviembre de 2025 heredando una economía con inflación del 20%, escasez de dólares y desabastecimiento de combustibles, ha visto fracturada su relación con los sindicatos tras implementar medidas como la retirada de subsidios y recortes al gasto. El gobierno ha acusado a Morales de coordinar los bloqueos, aunque una verificación de audios presentados como prueba determinó que al menos uno era de junio de 2025, durante el mandato de Luis Arce.
Si la marcha de Evo Pueblo logra converger con el paro de la COB y los bloqueos campesinos ya en curso, el gobierno enfrentaría un frente unificado con demandas salariales, energéticas y constitucionales difíciles de atender con una sola respuesta.
