El dólar estadounidense abrió su cotización este 15 de septiembre con un promedio de 58,68 pesos dominicanos, lo que marca un incremento del 2,95% frente al cierre anterior de 57 pesos, de acuerdo con datos de Dow Jones. Este movimiento ocurre en un contexto de volatilidad en el mercado cambiario, que actualmente alcanza un 28,19%, cifra que sobrepasa el nivel de referencia del 11,84%.
Proyecciones de crecimiento y estabilidad económica
A pesar de la fluctuación diaria, las perspectivas para la economía de la República Dominicana hacia el año 2026 se mantienen optimistas. Según un reporte de la firma UBS Financial Services, se espera que el crecimiento real del Producto Interno Bruto (PIB) se acelere hasta alcanzar un 4% en ese periodo. Este avance estaría impulsado por un entorno internacional más favorable y la reducción de las tasas de interés, lo que permitiría dinamizar la inversión y la demanda interna.
El informe de UBS subraya que la estabilidad política y la implementación de políticas orientadas al mercado serán pilares para sostener este dinamismo. Asimismo, se prevé que la recuperación del sector turístico se vea beneficiada por un escenario externo más estable, mientras que los estímulos fiscales dirigidos ayudarán a fortalecer la actividad económica nacional.
Gestión fiscal y comportamiento del tipo de cambio
En cuanto a la política fiscal, el Gobierno dominicano mantiene una gestión activa para fomentar el desarrollo. Tras la aprobación de un presupuesto suplementario que incrementó el gasto de capital, el Ministerio de Hacienda proyecta para 2026 un déficit fiscal global de 3,2% del PIB y un superávit primario del 0,5%.
Respecto al comportamiento de la moneda extranjera, el Banco Central de la República Dominicana anticipa una tendencia de depreciación gradual. Las estimaciones oficiales sitúan el tipo de cambio en aproximadamente 66,35 pesos para septiembre de 2026, con una proyección de 69,15 pesos para un año después. Este movimiento dependerá de las decisiones de política monetaria de las autoridades locales y de la Reserva Federal de Estados Unidos, además de la demanda de divisas por parte de las importaciones.
Indicadores de inversión y deuda pública
El análisis financiero también destaca la solidez de la deuda pública bruta, la cual se prevé que permanezca estable cerca del 58% del PIB durante los próximos meses. Por otro lado, la inversión extranjera directa neta se estima entre un 3,5% y un 4,0% del PIB, con un papel protagónico de sectores como el turismo, la energía, la industria, el comercio y el sector inmobiliario.
Finalmente, se espera que el superávit generado por las remesas y la exportación de servicios logre compensar los déficits en las cuentas de comercio de mercancías, manteniendo el déficit por cuenta corriente en un rango de entre el 2% y 2,5% del PIB para finales de 2025 y 2026.
