El avance comercial de China impacta la economía dominicana y la región

La presencia de capitales chinos en la República Dominicana y América Latina ha experimentado un crecimiento acelerado, transformando los esquemas de consumo y la dinámica comercial en la región. Este fenómeno se manifiesta en la apertura de grandes establecimientos en diversas provincias dominicanas que ofrecen productos a precios muy competitivos, lo que ha generado tanto una dinamización de zonas comerciales como tensiones con el sector de comerciantes locales.

En el contexto dominicano, la expansión de estos negocios ha motivado diversas investigaciones sobre el cumplimiento de sus obligaciones fiscales y permisos de operación, aunque se reconoce que operan bajo el marco de la libre competencia legal. Este crecimiento es parte de un proceso global que inició con la estrategia de apertura de Beijing en 1978, posicionando a China como la segunda economía más grande del mundo y un actor clave en el comercio internacional.

Relación comercial entre República Dominicana y China

Desde el establecimiento de relaciones diplomáticas el 1 de mayo de 2018, la República Dominicana se ha consolidado como un socio comercial relevante para el gigante asiático. No obstante, la balanza comercial muestra un desequilibrio notable: mientras las importaciones desde China hacia el país se han duplicado, las exportaciones dominicanas hacia ese mercado siguen siendo limitadas.

El flujo de productos entre ambas naciones se divide de la siguiente manera:

  • Exportaciones dominicanas: Principalmente minerales de cobre, ferroníquel, tabaco sin desvenar, zinc e instrumentos médicos.
  • Importaciones desde China: Maquinaria, vehículos, teléfonos inteligentes, materiales de construcción y diversos artículos de consumo masivo.

A diferencia del intercambio con Estados Unidos, que es más equilibrado gracias al DR-CAFTA y las zonas francas, la relación con China funciona principalmente como un mercado receptor de manufacturas.

Presencia de grandes superficies en el territorio nacional

La huella comercial china en el país ha evolucionado desde pequeños comercios hacia la instalación de "megamercados" que superan los 20,000 metros cuadrados. Estos espacios concentran desde tecnología y electrodomésticos hasta ropa y ferretería, compitiendo directamente con negocios especializados locales.

Según datos de la DGII, entre los años 2016 y 2026 se registraron 2,070 empresas de origen chino en la República Dominicana, de las cuales 1,300 se mantienen activas. Esta expansión ha generado opiniones divididas: gremios como la Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago (ACIS) han señalado posibles amenazas de competencia desleal, mientras que otros sectores ven en esta inversión un motor para reactivar áreas comerciales deprimidas y generar empleos.

Impacto en el panorama latinoamericano

A nivel regional, China se ha convertido en el segundo socio comercial de América Latina, siendo el principal para Sudamérica. El intercambio se caracteriza por un patrón donde la región provee materias primas esenciales —como soja, cobre, petróleo y litio— a cambio de productos tecnológicos de alta complejidad.

Este modelo de intercambio, si bien diversifica los mercados de exportación de países como Brasil, México o Chile, también plantea el reto de evitar la dependencia de los precios de las materias primas y fomentar el desarrollo industrial interno. Para la República Dominicana, el desafío reside en diseñar políticas públicas que fortalezcan la capacidad de exportación nacional y aseguren un entorno de competencia equitativo para todos los actores económicos.

Por Capital RD

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