En los primeros seis meses y medio del año 2026, los dominicanos que residen en el extranjero han contribuido con más de seis mil doscientos millones de dólares a la economía del país. Esta cifra incluye tanto las remesas que envían a sus familias como los impuestos que pagan por los boletos aéreos al visitar la República Dominicana.
Este flujo de capital se ha convertido en un pilar fundamental para la estabilidad cambiaria y el fortalecimiento de las reservas internacionales del país, según las autoridades. Las proyecciones del Banco Central indican que las remesas recibidas entre enero y junio de este año rondarían los seis mil doscientos millones de dólares, lo que representa un crecimiento de dos dígitos en comparación con el mismo lapso del año anterior. Cabe recordar que solo entre enero y mayo de 2025, el país ya había recibido cuatro mil novecientos tres millones de dólares por este concepto.
Impacto de los impuestos aéreos
Además de las remesas, la diáspora también aporta al fisco cada vez que viaja al país. Con un promedio mensual de 118 mil dominicanos no residentes llegando por vía aérea durante 2025, y un incremento del 3.8% en las llegadas, se estima que entre enero y junio de 2026 unos 735 mil dominicanos del exterior han visitado la nación. Cada uno de ellos paga 24.27 dólares por concepto de tasa de salida y manejo de equipaje, ya que están exentos del pago de los 10 dólares de la Tarjeta de Turista desde abril de 2022. Gracias a esto, el fisco dominicano ha recaudado entre 16.5 y 17.2 millones de dólares solo en este primer semestre.
De no existir esa exención, el aporte adicional de la diáspora por la Tarjeta de Turista habría sido de 7.3 millones de dólares adicionales en el mismo período. En 2025, los dominicanos en el exterior se "ahorraron" cerca de 14.7 millones de dólares gracias a esta medida, que el gobierno implementó en respuesta a los reclamos de doble tributación. Si la Tarjeta de Turista se hubiera cobrado, los impuestos aéreos totales por persona habrían sido de 34.27 dólares, elevando la recaudación semestral a 25.2 millones de dólares en lugar de los 17.8 millones actuales.
Perspectiva económica general
En total, el aporte directo de la diáspora entre el 1 de enero y el 16 de julio de 2026 se sitúa en aproximadamente 6,166 millones de dólares. Esto equivale a un ritmo de 31.7 millones de dólares por día y ya representa un 4.9% del Producto Interno Bruto (PIB) estimado para el año. El Banco Central ha destacado que estos ingresos externos fueron determinantes para que el peso dominicano solo se depreciara un 3.1% frente al dólar en 2025, una mejora significativa frente al 5% registrado en 2024. Asimismo, las reservas internacionales cerraron diciembre en 14,691 millones de dólares, un nivel que permite cubrir 5.4 meses de importaciones, superando las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional.
Un dato relevante es que, desde enero de este año, entró en vigor un impuesto del 1% a las remesas provenientes de Estados Unidos. Dado que el 83% de los envíos se originan en ese país, se estima que en el primer semestre la diáspora pagó unos 51 millones de dólares por este gravamen, aunque ese dinero es recaudado por el fisco estadounidense y no por el dominicano.
Los datos oficiales de remesas y llegadas de junio se publicarán entre agosto y septiembre. Mientras tanto, la tendencia confirma que uno de cada dos dominicanos del exterior visitó el país en 2025 y que el flujo de dinero que envían a sus familias sigue siendo el principal ancla de la economía dominicana. Por cada dólar que pagarían de Tarjeta de Turista, en 2025 mandaron 810 dólares en remesas.
