El uso constante de dispositivos electrónicos como teléfonos inteligentes y laptops está generando graves problemas de salud en la columna vertebral de millones de personas. Al inclinar la cabeza hacia abajo para mirar las pantallas, la carga que soporta el cuello aumenta drásticamente de unos 5,4 kg a cerca de 27,2 kg, según advierte el neurocirujano Anthony Ghosh del Hospital Queen’s en Londres.
Esta mala postura, sumada al sedentarismo, está provocando que las afecciones cervicales aparezcan a edades cada vez más tempranas. De hecho, un análisis global indica que entre el 60% y el 80% de la población sufrirá dolores en esta zona en algún momento de su vida.
El impacto de la tecnología en la postura
La vida moderna fomenta una posición encorvada donde la barbilla y la cabeza se proyectan hacia adelante, rompiendo la alineación natural con los hombros. Este hábito genera una presión excesiva en los músculos y las vértebras superiores. Además, se ha detectado un incremento en casos de escoliosis en niños y adolescentes, vinculado al uso excesivo de pantallas y la falta de movimiento.
Anthony Ghosh señala que, aunque el desgaste de los discos intervertebrales es un proceso natural del envejecimiento, el ejercicio puede ayudar a frenar este deterioro. "La columna vertebral necesita moverse", afirma el especialista, subrayando que el movimiento favorece la circulación y el fortalecimiento muscular.
Ejercicios recomendados para la salud cervical
Para mitigar estos efectos, los expertos sugieren realizar rutinas sencillas que ayudan a corregir la postura y fortalecer los músculos del cuello:
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Giro de cabeza: Realizar movimientos laterales suaves para recuperar la movilidad, manteniendo la posición de estiramiento por un par de segundos. -
Corrección de postura: Mantener el cuello erguido y los hombros relajados, evitando adelantar la barbilla al trabajar o conducir. -
Control de la barbilla: Practicar el movimiento de meter la barbilla suavemente hacia el cuello para evitar la proyección hacia adelante. -
Fortalecimiento de flexores: Realizar ejercicios de elevación de la cabeza (con o sin apoyo de las manos) para estabilizar la zona. -
Uso de resistencia: Utilizar reposacabezas o bandas elásticas para trabajar la resistencia de los músculos que sostienen el peso de la cabeza.
Nota: Se recomienda consultar a un médico antes de iniciar cualquier rutina de actividad física.
