El intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler, cuenta con el respaldo financiero del gobernador Alberto Weretilneck mediante una fuerte inyección de recursos, un hecho que contrasta con la crisis ambiental que vive la ciudad debido al basural a cielo abierto. A partir de noviembre, el municipio recibirá unos 320 millones de pesos mensuales adicionales, lo que representa una parte importante del programa de compensación financiera transitoria que la Provincia administra.
Cipolletti se lleva cerca del 31 por ciento de este programa, con un presupuesto anual que ronda los 3.833 millones de pesos. Aunque la gestión provincial asegura que esto se debe a la actualización de la población y que no afecta a otros municipios, el beneficio político para Buteler es claro, dándole mucha más fuerza dentro del oficialismo.
Nuevas obras y promesas deportivas
Buteler ya adelantó que usará este dinero para comprar maquinaria nueva. Sin embargo, esto sucede mientras los vecinos de barrios como Santa Elena y Santa Marta siguen sufriendo por los incendios en el basural, el humo en sus casas y los problemas de salud que esto les provoca. La gente pide respuestas concretas y la intervención de la Defensoría del Pueblo ante la contaminación constante.
En el lado de las buenas noticias para la gestión municipal, se anunció la construcción de una pista de atletismo con ocho carriles para competencias internacionales. Este proyecto destaca frente a la situación de Viedma, donde la infraestructura deportiva de este tipo sigue siendo una promesa de hace más de veinte años que no se concreta.
Créditos y cuestionamientos políticos
Para intentar resolver el problema de los desechos, la Provincia gestionó un crédito de hasta 35 millones de euros destinado a un programa regional que busca el cierre técnico de seis basurales, incluido el de Cipolletti. Aunque es un avance, todavía no es la solución definitiva que la comunidad necesita ver ejecutada.
Por otro lado, la política en la capital también está bajo la lupa. Marcos Castro, vicepresidente de Juntos Somos Río Negro y cercano a Buteler, enfrenta críticas por no lograr que las obras lleguen a Viedma. Además, su administración en la capital ha tenido problemas con el Tribunal de Cuentas por la contratación de baños en la Feria Municipal, lo que ha generado un sumario contra cuatro funcionarios de su equipo.
