Empresario Fernando Capellán propone integración económica entre República Dominicana y Haití mediante empleos e inversión

El empresario Fernando Capellán, quien dirige el Grupo M y el parque industrial Codevi, hizo un llamado a República Dominicana y Haití para fomentar una integración económica basada en la creación de puestos de trabajo, la inversión privada y la cooperación mutua. Capellán advirtió que las tensiones políticas y los discursos de confrontación entre ambas naciones están frenando la implementación de medidas que podrían mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Durante su participación en el cuadragésimo primer periodo de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en Santiago, el líder empresarial sostuvo que la relación bilateral debe verse como una oportunidad de desarrollo conjunto, siempre bajo el respeto a la soberanía, la seguridad y las leyes de cada Estado.

Experiencia en la zona fronteriza

Capellán compartió su trayectoria de 23 años operando en Haití a través de Grupo M y el circuito industrial Codevi, ubicado cerca de la frontera dominicana. Explicó que su modelo de negocio ha generado un ecosistema que incluye desde empleos hasta servicios de salud, educación y reforestación.

Actualmente, estas operaciones generan entre 18,000 y 19,000 empleos, lo que ha transformado la región. Al respecto, el empresario afirmó:

"En 23 años realmente hay un antes y un después en esta comunidad y toda esta región"

Necesidad de un enfoque de negocios

Para el presidente de Grupo M, la relación entre ambos países debe reconocerse como una necesidad comercial. Destacó que en 2025 las exportaciones formales de República Dominicana hacia Haití alcanzaron los 1,200 millones de dólares, cifra que no incluye el comercio informal.

Capellán señaló que Haití es un mercado clave para productos dominicanos, como alimentos y materiales de construcción. Asimismo, subrayó que la inversión debe verse desde una óptica empresarial y no como un acto de caridad.

"Siempre hemos visto Haití y República Dominicana, especialmente la frontera dominico-haitiana, como oportunidades de negocio, no necesariamente el tema caritativo o de subvenciones, etcétera, sino puro negocio, por eso estamos confiados que se puede atraer capital"

Propuestas para la estrategia nacional

Aunque reconoció las gestiones del Gobierno dominicano ante la ONU para enfrentar la violencia en Haití, Capellán sugirió que el país también debe promover iniciativas para generar empleo en el territorio haitiano. Criticó que el Plan República Dominicana 2036, en el cual participa, no incluya la relación económica con Haití como un componente relevante, a pesar de su impacto comercial y migratorio.

"Pero cuando usted busca y ve, y yo participo en ese plan, cuando lo vemos el tema haitiano no surge como un tema importante en un país que está comprando 1,200 millones de dólares, que tiene una cantidad de inmigrantes trabajadores en el país y que influye. Y en ese plan no aparece"

Obstáculos: redes sociales y falta de estrategia

El empresario identificó que el uso de la confrontación para ganar popularidad en redes sociales es un freno para la integración. Según su visión, muchos actores priorizan los "likes" y el discurso de odio sobre políticas de largo plazo.

"El principal problema que vemos son los likes, los me gusta, punto"

También advirtió que la seguridad en Haití no será sostenible si no hay oportunidades laborales. Criticó que las decisiones actuales se tomen por emociones o tácticas políticas inmediatas en lugar de planes estratégicos.

"Ahora mismo las decisiones se están tomando basadas en emociones, no son decisiones estratégicas, muchas son decisiones tácticas, las cuales no solamente tapan un hoyo en un momento principalmente político y no estratégico de mediano y largo plazo"

Potencial manufacturero y aliados internacionales

Capellán destacó que Haití tiene capacidad para albergar grandes centros de manufactura ligera, como la producción de ropa, calzado y juguetes, citando como ejemplo el modelo de Codevi. Sugirió aprovechar el interés de naciones como Taiwán y Brasil para atraer inversiones rentables en el sector textil.

Finalmente, instó a que se busque un marco legislativo más estable en Estados Unidos, similar a las leyes de zonas industriales calificadas, para dar certidumbre a los inversionistas y consolidar a la región como un centro de manufactura competitivo.

Por Capital RD

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You May Also Like