La Liga Dominicana de Béisbol Profesional (Lidom) tiene el deber de hacer públicos los sueldos que perciben sus jugadores, siguiendo el modelo de transparencia que aplican la Major League Baseball y otras ligas profesionales del mundo. Así lo planteó Vitelio Mejía, quien sostiene que esta medida aportaría un valor enorme a la información deportiva, permitiendo cuantificar el impacto económico de jugadas clave como jonrones, hits o victorias.
El cronista señaló que conocer estas cifras permitiría analizar el valor monetario de las estadísticas en el terreno. Además, mencionó que el mercado de la agencia libre, donde se manejan contratos millonarios que superan incluso los ingresos de altos funcionarios como el gobernador del Banco Central, es una prueba clara de la potencia que tiene el béisbol en el país.
Raíces y olvido de la historia beisbolística
El texto también hace un recorrido por la evolución de la pasión nacional, recordando que antes de que el béisbol se consolidara, los dominicanos se centraban en la religión, las peleas de gallos y los conflictos armados. Se rescató que desde 1912 ya existía una Liga Nacional de Béisbol en Santo Domingo con un estilo profesional similar al de Estados Unidos y Cuba.
Mejía lamentó que en 1951, por intereses del régimen de Trujillo, se intentara borrar el pasado del deporte en el país, calificando esto como un "crimen" histórico. Según el autor, es momento de recuperar esa memoria y reconocer el legado de los equipos y figuras que construyeron la tradición del juego.
Datos históricos y curiosidades
Como ejemplo de la actividad deportiva de principios del siglo pasado, se recordó que el 16 de agosto de 1912 se inauguró un Campeonato Nacional organizado por la Liga Nacional de Baseball bajo la presidencia de Ignacio Guerra, con la participación de los equipos Licey, Nuevo Club y Ozama, disputando un premio de 200 pesos oro.
Finalmente, el análisis dejó en el aire interrogantes sobre el futuro de la franquicia en Puerto Plata y los planes para la remodelación del Estadio Quisqueya, además de recordar hitos de peloteros dominicanos en las Grandes Ligas como el debut de Luis Mercedes en 1991, la actuación de José Offerman en 1996 y el salvamento número 100 de José Mesa en 1997.
