Expertos aclaran que los picos de glucosa no siempre representan un peligro para la salud

Diversos especialistas en salud han comenzado a cuestionar la tendencia actual de vigilar obsesivamente los niveles de azúcar en la sangre, señalando que las elevaciones temporales de glucosa son, en muchos casos, una respuesta fisiológica normal del cuerpo. Esta aclaración surge ante el auge de personas sanas que utilizan dispositivos de monitoreo continuo y eliminan carbohidratos de su dieta basándose en la idea de que cualquier pico de glucemia es perjudicial para el organismo.

Aunque influencers y promotores del bienestar aseguran que incluso en personas sin enfermedades metabólicas estos picos pueden causar problemas como acné o desequilibrios hormonales, la comunidad científica advierte que no hay evidencia suficiente para respaldar tales afirmaciones en individuos sanos. El proceso natural implica que, al digerir carbohidratos o azúcares, estos se convierten en glucosa y pasan a la sangre, activando la secreción de insulina por parte del páncreas para suministrar energía a las células.

Factores que influyen en la glucosa

Además de la alimentación, otros factores pueden elevar la glucosa de manera momentánea. Por ejemplo, durante la práctica de ejercicio intenso, la adrenalina estimula al hígado para liberar glucosa y así proveer combustible a los músculos. Según Jennifer Sherr, endocrinóloga pediátrica de la Facultad de Medicina de Yale, este aumento es una respuesta funcional del cuerpo.

La situación cambia drásticamente en personas con diabetes, donde la falta de insulina o la resistencia a la misma impide que el cuerpo regule el azúcar, lo que puede derivar en complicaciones graves como daños en la vista, problemas cardíacos o accidentes cerebrovasculares. En estos casos, el control médico y la medicación son indispensables.

El mito del monitoreo constante

El uso de monitores continuos de glucosa (CGM) se ha vuelto popular entre personas sin diabetes, pero los expertos sugieren cautela. Adrian Brown, profesor de nutrición en la University College London, enfatiza que "El mayor error es creer que cada pico de glucosa es perjudicial". En individuos con un metabolismo normal, el azúcar suele alcanzar su punto máximo una hora después de comer y regresa a niveles basales en un lapso de dos horas.

Por su parte, investigaciones han mostrado que los niveles de glucosa en personas no diabéticas se mantienen en rangos saludables la gran mayoría del tiempo. El uso de estos dispositivos podría incluso distorsionar la percepción de la salud o fomentar dietas innecesariamente restrictivas.

Recomendaciones para una nutrición equilibrada

En lugar de eliminar grupos de alimentos, los especialistas sugieren enfocarse en una dieta balanceada. Optar por cereales integrales, proteínas y grasas saludables puede ayudar a mantener la saciedad y evitar caídas bruscas de glucosa que incrementen el hambre. Incluso el orden de los alimentos influye: consumir vegetales y proteínas antes que los carbohidratos puede mitigar la elevación de la glucemia.

Finalmente, se advierte que la restricción extrema de carbohidratos puede ser contraproducente, ya que el cuerpo podría reaccionar con picos más altos al reintroducirlos. La clave reside en reducir el consumo de azúcares añadidos y entender que la respuesta glucémica varía según el estrés, el sueño y la actividad física de cada individuo.

Por Capital RD

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