Corea del Sur y Estados Unidos llegaron a un acuerdo para disminuir la escala y el tiempo de sus entrenamientos militares conjuntos en la península coreana. Esta medida responde a una petición de Washington y surge tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien sugirió una reducción de estas actividades debido a sus altos costos y a la postura de Seúl respecto al conflicto con Irán.
El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur confirmó que la decisión implica ajustes en la envergadura de las operaciones, siguiendo la propuesta de la administración estadounidense. Las maniobras denominadas Escudo de Libertad Ulchi (UFS), que arrancaron el lunes 17 de agosto, concluirán este viernes 21, adelantándose una semana respecto al calendario original.
Ajustes en el entrenamiento y mando militar
Además de la reducción de días, el pacto contempla disminuir la magnitud de los ejercicios de maniobras combinadas en terreno, cuyos pormenores están siendo revisados por ambas naciones. El Mando de Fuerzas Combinadas mantiene su operatividad dividida entre las bases militares de Camp Humphreys y CP TANGO.
Aunque las autoridades de Seúl han calificado este movimiento como algo "inusual", el objetivo de ambos aliados es debatir medidas que permitan cumplir con las metas del ejercicio UFS y consolidar una postura de defensa compartida. Este cambio ocurre en un momento donde el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, mantiene su meta de recuperar el mando operativo total de sus fuerzas armadas para el año 2030.
Reacciones de Corea del Norte y posibles diálogos
Por su parte, el gobierno de Corea del Norte rechazó las maniobras y aseguró que ejercerá su derecho a la autodefensa ante lo que percibe como amenazas de los aliados. A través de la agencia estatal KCNA, Pyongyang criticó a Washington y Seúl por fomentar la tensión en la región de Asia-Pacífico.
Pese a la reducción de las actividades, Donald Trump ha manifestado que mantiene una "muy buena relación" con Kim Jong-un, asegurando haber recibido una respuesta a sus intentos de acercamiento, aunque no ha dado detalles específicos al respecto.
Expertos sugieren que este recorte podría facilitar un acercamiento diplomático. Park Won-gon, profesor de la Universidad Femenina Ewha, comentó a la agencia AFP que
"la suspensión de los ejercicios conjuntos siempre ha sido un requisito previo para que Corea del Norte entable un diálogo con Estados Unidos"
. Actualmente, el ejercicio UFS cuenta con la participación de unos 18,000 efectivos surcoreanos y parte del contingente de 28,500 soldados estadounidenses estacionados en el país.
Propuesta de paz de Seúl
En un esfuerzo por reducir las tensiones, el presidente Lee Jae-myung invitó formalmente al régimen norcoreano a negociar para finalizar el conflicto y frenar el programa nuclear de Pyongyang. Durante su discurso en el aniversario del Día de la Liberación Nacional, el mandatario propuso cambiar el armisticio por un tratado de paz definitivo.
"Dejemos de lado nuestras intenciones de amenazarnos entre sí y empecemos discusiones para terminar la guerra, que continúa desde hace mucho tiempo, como las partes directamente involucradas. En el proceso, podríamos discutir también las maneras efectivas de detener el avance de las capacidades nucleares del Norte"
, señaló Lee Jae-myung, según reportó la agencia Yonhap.
Hasta el momento, Corea del Norte no ha reaccionado a la invitación de Seúl, mientras que el gobierno surcoreano reafirma su apuesta por un sistema de seguridad que permita la estabilidad y la cooperación económica en la zona.
